EDT, EDP, Parfum: qué cambia de verdad entre uno y otro
Equipo Velvet House · 4 min de lectura
La diferencia entre un Eau de Toilette y un Eau de Parfum no está en la calidad del jugo ni en el diseño del frasco: está en la concentración de aceites aromáticos disueltos en el alcohol. Un EDT ronda entre el 5% y el 15%. Un EDP va del 15% al 20%. Un Parfum o Extrait puede llegar al 30%.
Eso tiene dos consecuencias prácticas. La primera es la duración: más concentración significa que las moléculas pesadas tardan más en evaporarse, y por eso un Parfum se queda ocho o diez horas donde un EDT se fue a las cuatro. La segunda es la proyección, que funciona al revés de lo que la gente asume: un EDT proyecta más al principio porque el alcohol evapora rápido y empuja el aroma, mientras que un Parfum se queda pegado a la piel.
Por eso un Elixir o un Parfum se usa con dos disparos, no con seis. Si te aplicas un Sauvage Elixir como si fuera un EDT, no vas a oler mejor: vas a incomodar a quien tengas al lado durante toda la tarde.
¿Cuál te conviene? Si vives en Barranquilla o Cali, un EDT o un EDP fresco rinde mejor porque el calor amplifica todo. Si estás en Bogotá o Medellín, el frío apaga la proyección y un EDP o un Parfum te va a dar el rendimiento que buscas. Es la razón por la que los perfumes árabes, casi todos EDP de alta concentración, funcionan tan bien en clima frío.




